
Foto: Tailandia 2006
Por sugerencia de una amiga, el sábado fuí cesión de meditación. Resultó que la meditación no era lo que yo esperaba, era más bien una práctica de culto budista.
Nunca antes había ido a ese lugar. De entrada parecía una casa pero cuando entrabas era algo muy parecido a los templos budistas que he visitado en Asia. No conocía a nadie pero fuí recibida cómo si todos fueran mis amigos.
Me invitaron a tomar asiento y me explicaron de lo que trataría la sesión. Era un homenaje a Tara Buda.
La experiencia fue increíble!
¿Existen las casualidades?
Yo creo que no.
¿por qué Tara? la mujer Buda, la que ayuda a alcanzar tus sueños... Salí de ahí y creo que Tara es un ejemplo de que debemos perseguir nuestros sueños y ella como Diosa y todas las otras Diosas incluída la que existe en cada una de nosotras nos va a proteger y nos va a ayudar a llegar.
Aquí les dejo un poco de información sobre lo que encontré de Tara.
Tara Buda
Tara es una mujer que existió. Nadie creyó en ella y depués se convirtió en una figura ejemplar del Budismo.
Tara es un nombre sanscrito que significa "hacer alcanzar la otra orilla".
Tara es por lo tanto: "aquella que hace atravesar (el océano de las existencia)" o también "aquella que hace alcanzar".
Principio femenino de liberación, perfección de la sabiduría, madre de los budas, protectora del Tibet, Tara es considerada como el segundo Objeto del conocimiento transcendente hindú, pero también como la gran diosa del budismo tibetano.
Las dos formas más conocidas de Tara son la verde y la blanca. La Tara verde protege de los miedos, de los peligros y de los enemigos, que ella doma pacíficamente. La Tara blanca es invocada a menudo para obtener curación y longevidad.
LOS OCHO PELIGROS DE LOS QUE PROTEGE TARA
Es importante reconocer que existen estos peligros en la vida de cualquier persona sin importar su creencia religiosa para poder proternos al mismo tiempo de ellos con nuestras mismas acciones.
1. El miedo del león de la arrogancia (o sobreestima de si mismo)
El rey de los animales está bajo la marca del orgullo, y los pequeños animales tienen miedo de él. De la misma manera nosotros debemos tener miedo del orgullo que nos hace despreciar a los otros y arriesga de hacernos renacer entre los dioses.
2. El miedo de la serpiente de los celos
Lo mismo que las serpientes tienen su nido en los agujeros y no salen de ellos más que para picar, de la misma manera, los celos, que tienen su nido en la ignorancia, no soportan los bienes y las cualidades de los demás. Los celos hacen renacer en el lugar de los titanes o de los semi-dioses: estos se envidian entre si y se baten sin cesar.
3. El miedo del elefante de la ignorancia
Por lo mismo que hay que controlar al elefante para que se vuelva útil, así debemos ser vigilantes hacia nuestro mental que por ignorancia nos hace acumular numerosas negatividades y pude hacernos renacer entre los animales.
4. El miedo del océano del deseo-apego
Erramos en la existencia como náufragos en el océano: estamos en las tormentas y sufrimos el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte. Y sin embargo estamos firmemente atados a esta vida y a sus condiciones desastrosas. Este deseo-apego es característico de la condición humana: si no es superado, el riesgo es el de renacer en este estado humano.
5. El miedo de las cadenas de la avaricia
Estamos nosotros encerrados en el samsara como ladrones en prisión, y en lugar de buscar la Liberación, nuestras almas se apegan a todos los bienes de este mundo que son otros tantos obstáculos sobre el camino.
6. El miedo del fuego del odio
El fuego del bosque destruye todo si el viento lo favorece; de la misma manera el odio tiene el poder de destruir en nosotros todos los potenciales positivos que no han sido consagrados al bien de todos los seres. El odios hace renacer en el lugar de los demonios en los infiernos más profundos.
7. El miedo del fantasma de la duda
Las dudas y los puntos de vista cambiantes nos vuelven irresolutos en el sendero de la Liberación: semejantes a fantasmas, estos puntos de vista nos provocan miedo y perturban a la vez nuestros cuerpos y nuestras almas.
8. El miedo del ladrón de los puntos de vista falsos
Como los ladrones en la orilla de los caminos, los puntos de vista falsos, tales como el hecho de no creer en la ley de la causalidad o de creen en la existencia intrínseca de los agregados, nos esperan para quitarnos los puntos de vista justos y perdernos en el camino del despertar.

Te invito a que compartas si alguna vez te has enfrentado a alguno de estos peligros cómo los has combatido.
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